Espejos velados

Te siento hablar en la lejanía…
y a mis oídos llegan otras palabras,
pronunciadas por ti, pero no sentidas
como si tus labios no estuvieran de acuerdo
con los pensamientos que recorren tu mente.

Tus ojos sonríen,
pero tus labios se resisten.
Tus dedos quieren tocarme,
pero tus manos no los dejan

Tu corazón quiere latir, pero se detiene,
sin animarse a dejar la sequía atrás;
como un espejo velado,
no muestra su verdadera imagen.

Ay! si quisieras, si pudieras,
quitarte ese terrible velo,
y sentir que tu corazón late
al unísono con el mío.

~ por Carlos Esquivel en Lunes, Mayo 19, 2008.

Una respuesta to “Espejos velados”

  1. Mientras lo leia, mi mente, cual aficionado cineasta, iba haciendo un corto cada vez mas definido y con profusion de imagenes-de-no-amor según avanzaba de estrofa a estrofa.Aun tengo en mente esa sensacion que antes se sentia al llevar a revelar con ilusion los carretes de fotos de las pasadas vacaciones de verano y recibir un: “lo sentimos, el carrete estaba velado”.

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