Descubrimiento

Ayer asesiné a mi otro yo,
luego me suicidé con calma.
Me miré al espejo y mi reflejo
me sonrío, triunfante.

Descubrí que yo no era yo,
que otro me había poblado,
que mi cara era una máscara,
y mi alma huyó.

Liberado de mi mismo,
destruí mi pasado,
creé un yo nuevo,
sin miedos.

El alma mata al ego,
que se destruye a si mismo,
el verdadero yo queda, entonces,
descubierto.

~ por Carlos Esquivel en Viernes, Mayo 16, 2008.

Escribe un comentario