Descubrimiento
Ayer asesiné a mi otro yo,
luego me suicidé con calma.
Me miré al espejo y mi reflejo
me sonrío, triunfante.
Descubrí que yo no era yo,
que otro me había poblado,
que mi cara era una máscara,
y mi alma huyó.
Liberado de mi mismo,
destruí mi pasado,
creé un yo nuevo,
sin miedos.
El alma mata al ego,
que se destruye a si mismo,
el verdadero yo queda, entonces,
descubierto.


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